Seguramente te estés preguntando qué estoy haciendo. ¡Yo tampoco lo sé!
En plena ola de TikTok, Reels, contenidos mayoritariamente audovisuales... qué mejor momento para abrir un blog. Como 10 años después del boom informático.
No sé si será por esta infame tendencia millennial a sobrecompartir nuestra vida; el hecho de haber retomado la lectura este año y volver a usar el cerebro para algo que no sean las tareas del día a día; la adelantada crisis de los 30 o el creciente ego alimentado por la idea de tener un sitio donde hablar ininterrumpidamente de las cosas que me interesan. Seguramente se trate de una mezcla de todas ellas.
(Culpemos a Booktok también, que me ha dado la creencia de que leer vuelve a estar de moda y tal vez alguien encontrará esto lo suficientemente interesante como para dedicarle 5 minutos).
Fake it till you make it. Sin miedo a dar cringe.
Hay muchas cosas que quiero contar, debatir y compartir; y, como me conozco, estoy segura de que un hilo en Twitter no habría sido suficiente para mí (eso de sintetizar las cosas todavía es una habilidad que se me escapa).
Quiero desahogarme, quejarme de la vida y de la gente. Quiero soltar todo lo que tengo dentro, que muchas veces es demasiado para mí sola. Pero, por supuesto, también me encantaría que interactuásemos, que me cuentes tu opinión, que me lleves la contraria. Sobre todo, que si estás en un momento en el que te sientes en un limbo, que notas que se te escapan los días y todavía no sabes a dónde vas (aunque sabes que hacia atrás no), que sepas que te entiendo. Yo también me siento así.
Quizá por creerme demasiado autosuficiente, nunca he sido de libros motivacionales o de desarrollo personal pero, en este año tan lleno de cambios, puntos de inflexión, diría que lo que más me ha ayudado ha sido leer las palabras de personas que están en el mismo momento que yo, que siento que "me entienden".
Siempre me ha gustado escribir, desde el club de literatura a los 8 años, pasando por varios blogs en la adolescencia (sola o con amigas) y la oscura época de fanfics en Wattpad; pero nunca he sido capaz de mantener constancia con nada.
Si algo me ha enseñado el famoso libro de Hábitos Atómicos es que la única forma de hacer algo es haciéndolo. Y que estar indefinidamente preparándote para ello, informándote y buscando cómo hacerlo, no es más que posponerlo.
Poner excusas para no afrontar lo que te da miedo.
Mi regalo para mí misma este año es no permitir que el miedo me paralice y me impida hacer lo que me apetece hacer.
No quiero precipitarme y hacerlo de cualquier manera, pero tampoco quería que llegase a pasar el suficiente tiempo como para que me empezasen a acostar los pensamientos intrusivos. Así que aquí está, así se queda.
Si algo pudiera simplificar de alguna forma lo que supone esta especie de proyecto sería la letra de la canción Give Yourself a Try de The1975.




Comentarios
Publicar un comentario