¡Abro el melón de las reseñas literarias!
Como ya he dicho en varias ocasiones, este año me he reencontrado con la lectura, que es uno de los motivos por los que siento que se me activó el cerebro lo suficiente como para volver a dedicarle tiempo a escribir.
Hasta ahora estaba dejando tres o cuatro párrafos en Goodreads, pero se me está empezando a quedar corto.
Con esto no quiere decir que vaya a dedicarle una publicación a cada libro que me lea (para eso puedes agregarme por Goodreads 😊). Escribiré solo sobre los que me impacten lo suficiente, para bien, o para mal. Como puede ser este caso.
Hablemos de La Biblioteca de la Medianoche, de Matt Haig.
Este libro ha sido tan altamente aclamado por la crítica, no sé si recientemente o si hace más tiempo, que al final le he tenido que dar la oportunidad.
Publicado por primera vez en español en 2021, no ha sido hasta hace unos meses que pegó el salto al reconocimiento popular, o al menos es cuando llamó mi atención. Lo único que sé con seguridad es que me empezó a salir recomendado en todas partes a tal punto que un día incluso se lo vi a mi padre en la estantería. Vino super contento con él entre las manos, asegurando que me iba a encantar. Y, qué quieres que te diga, yo de las recomendaciones de mi padre no me fío.
Pero sí es cierto que lo tenía pendiente porque la premisa prometía ser interesante. Una chica desesperada que renuncia a todo, literalmente, pero a la cual la vida decide darle una segunda oportunidad para hacer las cosas de otra manera. Introspección, reflexiones, crisis existenciales... Totalmente lo mío, vaya.
Antes de entrar en materia de spoilers, voy a hacer igual que las girls y separar las valoraciones que yo le doy por categorías.
- Idea / Concepto: ⭐⭐⭐⭐⭐
- Desarrollo / Historia: ⭐⭐⭐
- Personajes: ⭐
- Calidad narrativa: ⭐⭐⭐
- Nota: 5/10
Seguramente sea culpa mía por no informarme bien antes, o por ponerle demasiada imaginación a mis expectativas.
El caso es que, cuando empecé, me esperaba un libro cozy motivacional, que me hiciera reflexionar sobre la vida pero sin exigirme demasiado. Pensé que la biblioteca sería una especie de limbo que desafiase todas las leyes de lo natural, el clásico 'ver una película antes de pasar a mejor vida', y que lo que haríamos sería dar un paseo por las posibles vidas de Nora Seed, pero eso, desde la distancia.
Mi problema es que no me esperaba que fuese un libro que se toma demasiado en serio a sí mismo. Hacia la mitad, cuando aparece el personaje de Hugo, y se cargan toda la niebla de ambigüedad para ponerle nombres a las cosas y hablar de términos científicos como energías cuánticas o neurociencia, me sacó totalmente de la trama.
Te voy a ser sincera, así como todavía sigo en busca de la novela sobre saltos en el tiempo definitiva, nunca me han llamado los universos paralelos.
Sabía que, en cierta medida, era algo que veríamos aquí, pero no me esperaba que de una página a otra se fueran a meter en ese jardín. Insisto, pensé que el viaje tiraría por lo espiritual.
¿Me estás diciendo que estos escenarios que nos estamos probando no son hipotéticos, que son todo vidas reales, y que vienes a meterte a calzador a alterársela por completo a tu "yo" que vive en ellas?
Porque esa es la cosa. Nora aterriza en esas realidades con cero información sobre lo que la rodea y con todos sus conocimientos de su 'vida raíz', la original. Y se puede quedar el tiempo que quiera, sea esto unos minutos o indefinidamente; hasta que ya no se sienta a gusto, que entonces desaparecerá, volverá a la biblioteca y le cederá el relevo de nuevo a la Nora de esa realidad.
¡Qué sentido tiene que eso funcione así? Porque en el libro te lo explican como un lapsus similar al de Men in Black, típica escena de ir a la cocina y no recordar a qué.
Eso sería razonable cuando tu presencia en una realidad es de minutos u horas, pero no cuando te pasas semanas, y menos cuandotu objetivo es buscar una en la que quedarte. Vale que te estás robando a ti misma, pero cómo pretendes seguir con la farsa cuando en tu vida raíz eres dependienta, mientras que en esta estudiaste bioquímica y eres una investigadora de prestigio.
Entiendo que intenta ser realista y que debería empatizar con el dolor y la confusión de Nora, pero no me quitaba de encima la sensación de que, en un plano general, ninguno de los personajes de este libro (y no son pocos) está bien desarrollado. Parece que hasta la protagonista es irrelevante y con unos sentimientos muy estereotipados. Es como si todos fueran personajes de los SIMS, con apenas cuatro características muy concretas que los definan.
Un ejemplo de esta irrelevancia podría ser cuando al principio mencionan en un par de ocasiones que Nora tiene una verruga en la muñeca, no sé si en un intento de hacerla menos heteronormativa o es que querían convertirlo en un rasgo distintivo. El caso es que no se vuelve a hacer referencia a ello nunca más, ni aporta nada.
Además, en concreto la protagonista, no evoluciona de manera progresiva con el paso de las páginas. Como lector, se siente más como si estuviera subiendo unas escaleras de dos en dos. De repente, convenientemente, te suelta una genialidad difícil de creer. Wow, desarrollo de personaje, sí.
A estas alturas, como ya me cae mal, le voy a ver la puntilla a prácticamente cualquier cosa que diga o haga, ya lo siento. Se me hace muy de pick-me que mientras está en este trance, se pase el rato dejando caer que ella no pertenece a esa realidad, o que está viajando por universos paralelos, como si tuviera la necesidad incontrolable de dejar constancia de que sabe algo que los demás no. Véase, ejemplo:
Otra cosa que me molesta, son las incongruencias, y más cuando se dan en un espacio de apenas 3 páginas.
Te pongo en contexto: La señora Elm real es la bibliotecaria de su instituto. En este limbo que es la Biblioteca de la Medianoche, suponemos que esta señora Elm es una representación de la conciencia, que ha tomado la forma de esa señora porque es como más sentido tiene para Nora. En la primera captura, Nora acaba de reaparecer en la biblioteca y está enfadada con la señora del limbo por haberle 'robado' la maravillosa vida en la que estaba y en la que se quería quedar. En las páginas entre una y otra captura, este limbo se empieza a tambalear porque la vida de Nora, la real, está pasando por un momento decisivo (vivir o morir). La señora Elm que ha perdido, que menciona en la segunda captura, es la bibliotecaria real (de una de sus realidades paralelas, no la 'vida raíz'), que acababa de morir justo cuando ella había caído en la cuenta de su existencia. Simplemente no.
¿Qué opinas sobre la literatura como sexto arte? Mi 'yo' más elitista me dice que, si lo vas a contemplar como un arte, tómatelo en serio (y sé meticuloso). Y, si lo vas a tratar como cotidiano, al menos sé congruente. No puede ser que te pases por el forro la coherencia de los personajes por intentar retratar de forma realista las contradicciones del ser humano, pero luego me pongas a una persona sin estudios diciendo 'yo debía estar a la altura de la visión espuria que papá tenía de lo que es ser un hombre' como si nada. He tenido que buscar 'espuria' en el diccionario.
Al final, Nora aprende que la vida son nuestras circunstancias y lo que hacemos con ellas, y decide de manera nada forzada usar todo lo que ha aprendido en las múltiples vidas que ha visitado para mejorar la suya. En este punto lo único que puedo destacar a favor de su discurso moralista esperanzador del final es el párrafo que te dejo a continuación.
No voy a negar que se trata de una emoción con la que me peleo a diario, más desde la creciente presencia de las redes sociales en nuestras vidas. La sobreinformación, los estímulos y esa generación constante de necesidades. No pienso que la vida fuera más feliz cuando solo había dos cosas para elegir, pero seguro que sí era menos estresante.
Antes de acabar, quiero abrir otro melón en contra de algunas traducciones. Sin hacer de menos esta profesión, que siempre me ha resultado fascinante, hay ciertos matices que, al pasar del inglés al español o se pierden o, por el contrario, se inventan. Lo he notado especialmente al final (supongo que porque ya estaba hastiada), con la forma en que ahora de repente la protagonista y su hermano se hablan con diminutivos después de años sin dirigirse la palabra. Por ejemplo, en inglés 'sis' tiene una connotación mucho menos cariñosa que cuando lo convertimos a 'hermanita'.
Sé que solo me he centrado en lo negativo, en el futuro intentaré ser algo más imparcial, o traer un libro que me haya fascinado, para equilibrar la balanza.
Por ir cerrando ya, me ha dado la sensación de que el autor ha intentado hablar de demasiadas cosas: La metáfora de los libros junto con la idea de escribir nuestra propia historia; el ajedrez y su arbitrariedad, en el sentido de que nunca sabes cómo va a acabar la partida; de la física cuántica y los universos paralelos; de psicología, depresión y suicidio; de cómo gestionamos nuestras relaciones con familia, amigos y pareja; del colectivo LGTBQ+, haciendo gay al hermano de Nora pero liándola a ella hasta con 6 hombres distintos y ninguna mujer... en apenas 300 páginas de una fuente relativamente grande e interlineado igualmente considerable. No habría pasado nada por sacar cinco elementos de la lista y entregarte en cuerpo y alma a los dos restantes, de verdad, Matt. Tienes porrones de libros, puedes experimentar todas estas ideas en otros en lugar de apiñarlos en uno.
Al final lo terminé a desgana y solo porque estaba haciendo una lectura conjunta con una amiga. No rechazo volver a intentar leer al autor, pero será cosa de la Lucía del futuro.
La verdad es que estoy muy orgullosa porque, después de pasarme años sin un hábito de lectura consistente, este 2024 he superado con creces el objetivo que me puse en enero. Espero que esa lista siga creciendo en 2025, seguir descubriendo libros mejores y peores, mejorando mi estilo a la hora de redactar y, sobre todo, aprendiendo.








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