Sidenote: Todo lo que voy a decir es una opinión basada sobre todo en mi experiencia,
y en declaraciones de amigos, y no tan conocidos.
De momento he pegado un salto de varios años con respecto a las publicaciones anteriores, pasando por alto toda la etapa universitaria. Pero no te preocupes porque, si hay algo que digo siempre, es que todo aplica a todo.
Aunque con matices, claro, todas las relaciones guardan elementos clave en común. Con tus padres, con tus amigos, con tu pareja, en el trabajo, etc. Siempre puedes aprender algo nuevo y siempre puedes adaptarlo para utilizarlo en otros contextos.
Así
que, volviendo sobre el tema que nos concierne hoy, toma asiento, porque quizá esto no te lo esperas.
El
truco es que no hay ningún truco.
Ya
está, eso es todo.
El
problema está en pensar que existe una norma universal infalible cuando, para
otros asuntos tenemos clarísimo que "cada persona es un mundo",
"no todo el mundo vale para las matemáticas", "no te
tienen que caer bien todos tus compañeros", etc.
Las entrevistas de trabajo son un trámite por el que muchas veces tenemos que pasar, así que lo mejor que podemos hacer es aprovecharlas al máximo.
Sabiendo esto, vamos a intentar bajar los niveles de ansiedad que las acompañan.
Hay
muchas partes de este proceso que se escapan de nuestro control. Pero no te
preocupes. Hoy te traigo una serie de recursos para aplicar a lo que sí están dentro de
tu campo de actuación, y no te estoy vendiendo humo.
No te voy a decir que sea un método infalible, como en todo hay montones de factores externos que somos incapaces de predecir. Pero espero, por lo menos, ponértelo más fácil.
Quiero
aclarar que no estamos hablando de un momento de extrema necesidad en la que tienes
que salir del paso como sea y lo antes posible, sino de una situación en la que
te encuentras en igualdad de condiciones (y claramente no conoces al
entrevistador).
ANTES
DE LA ENTREVISTA
Pero
mucho antes. Esta tarea es para antes de ayer.
Cuando
estaba estudiando, la profesora nos dijo que tuviéramos siempre claro que un
contrato es un acuerdo entre dos partes; que podemos negociar y que, al mismo
tiempo que tú necesitas el dinero, el empresario necesita resolver un problema.
Grabarte esto en la cabeza te ayudará a subir el autoestima y afrontar esta
situación con más confianza.
El primer
paso es dedicarle tiempo a saber qué es lo que mejor se te da.
Pero
es que no tengo experiencia previa. Seguro que cualquier otra persona lo puede
hacer mejor que yo. Hay gente muy válida.
Claro que la
hay. Tú misma, por ejemplo.
Como
dije antes, todo aplica a todo.
¿Llevas
haciendo deporte toda tu vida? No te conozco, pero puede que seas una persona
constante, responsable, que sabe trabajar en equipo hacia un bien común.
¿Eres siempre responsable de los viajes de amigos? Si te molestas por que salgan bien seguramente eres una persona organizada, tienes en cuenta los presupuestos y los intentas respetar, eres metódica, consideras las segundas opiniones. Justamente mi jefe comentaba a principios de verano de broma que había que contratar a un compañero de su hijo que se estaba encargando de planificar el Interrail. No estoy afirmando que vaya a ocurrir, pero quiero que veas que es verdad que todo suma y que por lo menos la gente que manda sí puede llegar a tener en consideración esas aptitudes que de primeras no parecen académicas o relevantes.
¿Te
sacaste la carrera a la primera? Determinada. ¿No la sacaste a la primera?
Resiliente. ¿No la sacaste? A lo mejor no era tu lugar y te diste cuenta.
¿Volviste a intentarlo después de unos años? A lo mejor sí era lo tuyo y te
diste cuenta.
Si crees que no tienes nada que aportar, o incluso si es verdad que no has hecho nada más que seguir el caminito estipulado sin mayores altibajos. Si no tienes un hobbie claro, si siempre has sido la que menos hacía en los trabajos grupales o eres más de dejarte llevar en lugar de tomar la iniciativa. Si eres una vaga. Amiga, Sí soy. Y, si yo he encontrado algo por lo que elogiarme, también hay un lugar para ti en esta habitación del amor propio.
Por
eso tienes que empezar cuanto antes a CONOCERTE. Y ser autocrítica. Nadie nace
sabiendo cuál es el camino correcto, nos vamos a equivocar todo el rato (es la
parte más necesaria del proceso); pero tienes que poner de tu parte. Si no eres
sincera, no va a funcionar.
PREPARAR
LA ENTREVISTA
Vamos
a dejar para luego las formalidades sobre tus puntos fuertes, por qué quieres
trabajar con nosotros o qué tres cosas te llevarías a una isla desierta.
Ya hemos hecho la labor de autodescubrimiento, o estamos trabajando en ello. Conocemos más o menos nuestros límites, sabemos lo que sí o sí queremos decir, y lo que bajo ningún concepto debemos decir. De negociar hablaremos más adelante.
Cuando
te aconsejan que prepares una entrevista de trabajo no te quedes solo con buscar cómo contestar a las típicas preguntas. No solo tienes que aprenderte adjetivos nuevos que no sean ‘dinámico’, ‘proactivo’; ni empezar a usar términos de
mayores como ‘rentabilidad’ o 'management'. Son pijadas que quedan muy bonitas, pero es mucho
más simple, y aburrido, que eso.
Tienes
que sentarte a investigar la empresa.
Tampoco hacer una búsqueda exhaustiva. No te pido que que conozcas todo su catálogo, ni me digas cuánto generan al año o cuántos árboles plantaron el año pasado con su plan medioambiental. No se trata de hacerles la pelota a ellos.
Tienes
que entender que esto te interesa a ti.
- Te interesa saber qué hacen. Imagina que vas a trabajar en proyectos internacionales y no tienes muy buen nivel de inglés. O que vas a tener que viajar. Pueden ser puntos en contra para no tirar en esta dirección, o para pensar en formarte. Y, si no te queda otra, por lo menos puedes ir preparándote mentalmente y no te pillará de sorpresa.
- Te interesa saber a qué convenio pertenecen, porque no todos tienen los mismos beneficios. El convenio colectivo viene a ser como los términos y condiciones que siempre aceptas sin pensar, pero esta vez los tienes que leer. Se trata de por lo menos asegurarte de que no te van a pagar menos de lo que te corresponde.
- Te interesa saber su Visión y Valores. No es el punto más importante pero es posible que, si no los compartes, se te haga muy cuesta arriba la jornada de 8 horas. Sé que el trabajo es un tema complicado, y que no siempre se puede elegir (casi nunca), pero esstar rodeada de gente con la que no conectas acelerará el burnout. Si eres una persona flexible y creativa y tu equipo prioriza números y resultados, nunca te sentirás realizada. Puedes hacer lo exacto mismo en otra empresa que sí dé importancia a lo mismo que tú, y de seguro serás mucho más feliz. (Por si los quieres buscar: Normalmente está en el apartado de historia, 'Sobre nosotros', etc.)
- Te interesa conocer la personalidad de la empresa. En relación con el punto anterior, ir más allá. Ya sabes la cara que da la empresa, ahora tenemos que ver si por dentro la cosa es diferente. Si es medianamente grande, lo más esclarecedor será buscar una noticia o evento en el que participen, o directamente por Linkedin. Ver cómo se comunican en su página y sus redes, ponerle cara a la gente, etc. Parece una tontería pero, así como te haces suposiciones de alguien por sus fotos en cualquier otra red social, es posible aventurar si se trata de una empresa un poco chapada a la antigua, o más flexible y moderna, mirando estas cosas. No sé hasta qué punto las empresas investigan de esta manera a sus candiados, pero a mí siempre me han dicho que tenga cuidado con mi huella digital. Aquí juegas con la ventaja de que ellos tienen una imagen pública que dar sí o sí.
Por
supuesto, todo lo que descubras puedes usarlo para hacerles la pelota también.
Con
respecto a las preguntas de siempre, qué te puedo decir más que seas tú misma. No
digas cosas raras. No utilices frases manidas que más del 80% habrá dicho antes
que tú, y que te harán parecer un robot, o no les van a llamar la atención en absoluto. Ten preparados ejemplos concretos de
los que te sientas especialmente orgullosa y de los que quieras alardear. Si te
hacen una pregunta ambigua sobre cómo resolverías X problema imposible, di lo
que de verdad harías.
Otra
cosa que me enseñó esta profesora es que no existen las respuestas correctas.
Una entrevista es un punto de encuentro. Es como una primera cita. Depende de muchos
factores. Por un lado, si no entras de primeras, da igual lo que digas después. Sin embargo, piensa que si te van a
descartar sin oportunidad ni de presentarte, ese trabajo no era para ti. Te por seguro que no
ibas a estar cómoda.
Una vez hice una entrevista en la que el señor se pasó la media hora preguntándome sobre mis orígenes, banalizando mis capacidades y contándome su vida. Después no me cogió; y encima me disgusté porque necesitaba el trabajo. Pensándolo en perspectiva, descartarme es lo mejor que podía haber hecho porque, si me hubiera cogido, con lo que yo necesitaba y sabia en ese momento, no le habría podido decir que no.
EL
DÍA DE LA ENTREVISTA
Si has hecho la investigación y conoces más o menos la 'personalidad' de la empresa, elegir qué ponerte será mucho más sencillo. Por ejemplo, si tiene un carácter más desenfadado, no tienes por qué ponerte una americana, es posible que incluso unos vaqueros estén bien. No existe imperativos aquí, siempre será un: depende.
Hay
mucha gente que habrá hecho bastante más entrevistas que yo, con mejor
resultado que yo, desde luego.
Yendo a mis primeras entrevistas para un trabajo de oficina descubrí que no tenía
ni idea de cómo poner en práctica toda la teoría y que nunca estás tan preparado como como cuando ya pasó. Sin experiencia, me sentía
intimidada por esa persona trajeada que, de seguro, sería capaz de llevarme a
su terreno.
Después de mi primer trabajo, a las siguientes entrevistas fui muchísimo más tranquila. Cuando ya lo has pasado mal (o bien) y tienes un criterio definido, es mucho más fácil negociar. Es totalmente normal que, si nunca has trabajado, no sepas qué responder si te preguntan cuánto esperas cobrar o por qué estás aplicando para esa oferta y no otra.
No te puedes fiar de los artículos ni vídeos sobre cómo hacer una
entrevista de trabajo. Los consejos que te dan solo cobran sentido una vez que
ya has vivido la experiencia.
Yo te recomendaría ser tú misma, sin hacer demasiado hincapié en que es tu primera vez y no estás segura. Lo mejor sería permanecer lo más tranquila posible y mantener y redirigir la conversación a lo que sí controlas.
Por último, lo único
que es universal, da igual que lleves una que cincuenta, es hacer preguntas.
No
solo porque vas a quedar genial, y es lo que más va a dar la sensación de que sabes de lo que hablas. Tienes que descubrir todo lo que no pone
internet. No seas descarada, y que no parezca que es lo único que te importa (aunque sea lo único que te importa), pero que te aclaren las condiciones laborales, el horario, si cuentan con opción de trabajo híbrido. Averigua cosas sobre el equipo, cómo se recompensa el éxito, si hay algún plan de acogida...
Lo que quieras saber dependerá de tus necesidades particulares, obviamente.
Como ya he dicho, todo
esto no supone un plan infalible, y evidentemente hay matices y mucho trabajo
por hacer. Es lógico que no te llevará a ser ingeniero de la NASA si para
empezar no eres ingeniero.
Pero ya paro por hoy.
Te regalo
todo esto de gratis porque es muchísimo e imagino que no te apetece nada hacerlo. Ninguna de las
personas cercanas a las que se lo conté me han tomado en serio, porque ‘es
demasiado esfuerzo, para qué’. Ni siquiera estoy segura de que te hayas
tragado todo el tostón.
No me malinterpretes, aunque lo haya podido parecer no soy una empollona ni me gusta trabajar. Tengo asumido que ningún trabajo va a ser la fuente de mi felicidad. Y precisamente por eso intento que sea lo menos malo posible.
Si has llegado hasta aquí, muchas gracias por tu tiempo, hoy ha sido un día intenso.
He entrado en un bucle y cuanto más escribía más cosas quería añadir, y menos sabía dónde cortar. Me habría gustado entrar a poner más ejemplos, y contar mi experiencia en esta o aquella entrevista, en tal o cual trabajo; pero creo que ya basta por hoy.
Como siempre, te dejo varios creadores de contenido que se dedican a subir consejos para mejorar tu empleabilidad, sobrevivir al mundo corporativo cuando no eres un Boomer, y afrontar la pesada búsqueda de empleo con un poco de gracia.
- Mi profesora del ciclo, a la que admiro y respeto. No es creadora de contenido, pero creo que es justo decir que se merece encabezar la lista.
- @Mimiworkbestie en Tiktok
- @mejoratuexitolaboral en TikTok, aunque creo que está también en Instagram
- Sandra Parra en LinkedIn
Este
tipo de capítulos me parece súper interesante y que da mucho de sí, así que he
creado una etiqueta en caso de que sea lo que más te interesa a ti también,
para que lo puedas ubicar fácilmente y vayas a tiro fijo siempre.
Como hoy te traigo algo de carácter más divulgativo, te invito a que si te ha aparecido útil lo compartas con alguien a quien creas que también le puede gustar. Tengo muchos más melones por abrir al respecto y creo que podemos construir juntos un espacio guay para compartir y ayudarnos mutuamente.




Comentarios
Publicar un comentario